giraldillo escribió "El pescado es un alimento muy perecedero por lo que necesita muy bajas temperaturas para conservarse en óptimo estado.
El verano y sus altas temperaturas aumentan los riesgos de padecer una intoxicación por el consumo de pescado en malas condiciones. Una serie de recomendaciones para tener muy en cuenta a la hora de acudir al mercado o la pescadería.
- En el punto de venta, el pescado debe estar dispuesto sobre superficies inclinadas cubiertas de hielo que se vaya renovando con frecuencia.
- No son aconsejables las hojas de plástico, lechuga, perejil o col, ya que pueden contener impurezas que contaminen el producto y lo deterioren más rápidamente.
- A la hora de escoger una pieza, resulta muy recomendable observar con detenimiento las siguientes zonas:
• OJOS. Deben ser esféricos, transparentes, de córnea limpia y no estar hundidos. Cuanto más negra y brillante esté la pupila, más fresco es el pescado.
• AGALLAS. Suaves y resbaladizas al tacto, las agallas deben presentar colores vivos (rojo en la mayoría de especies y rosa el alguna que otra). Debemos descartar las piezas que las presenten descoloridas o amarillentas y con mucosidades opacas.
• PIEL O ESCAMAS. La piel del pescado fresco es limpia, brillante, resbaladiza y se desprende de la carne con dificultad. Las escamas deben ser abundantes y otorgarle a la piel un aspecto vivo, brillante. Los pescados que presentan en esta zona el mucus lechoso u opaco deben ser descartados por su falta de frescura.
• OLOR. El olor es también clave. Los pescado fresco huelen a humedad limpia, a agua de mar o de río (según la clase. Debemos descartar por tanto aquellas piezas de las que emerja el más mínimo efluvio agrio.
• CARNE. Debe ser firme y consistente, elástica al tacto. Su superficie debe ser lisa o como mucho cerosa, pero nunca debemos compras pescado cuya carne sea granulosa.
"
|
Enviado el Sábado, 02 septiembre a las 14:34:28 por nieves
|
|
| |
| Votos del Artículo |
Puntuación media: 5 votos: 2

|
|
|